2 sueños cumplidos en 1 semana, viaje a Tailandia

Llegó el día…anunciaban los ganadores de la Gold Conference, nada más y nada menos que en Tailandia 😃 uno de mis sueños.

¡¡Y sí!! yo estaba ahí, había ganado mi plaza por subir de categoría.

Para darnos la noticia cómo se merecía nos invitaron a cenar en un restaurante increíble de Madrid, Silk & Soya, dónde con sus respectivos sombreros y pay pay tailandeses degustamos un súper menú de la zona.

¡¡Y ahora a esperar el día del viaje!!

21 de septiembre…..y nos esperaban nada y más nada menos que 14 horas de vuelo, ¡¡con el miedo que a mí me da el avión!!

El primer vuelo fue de Madrid a Abu Dhabi y la verdad que se me pasó sin problemas, el avión no se movía nada, teníamos un ordenador en cada cabezal del sillón con pelis, series, juegos….y mil cosas. Nos dieron de cenar, de merendar…y todo lo que queríamos pedir entraba en el vuelo.

Un ratillo en Abu Dhabi y otra vez a volar….y por fin llegábamos a Bangkok.

Y fue amor a primera vista, me enamoré de ese país nada más pisarlo, y sigo estándolo a día de hoy.

No voy a detallar día tras día porque me faltarían páginas para hacerlo, pero sí os voy a contar los momentos y sensaciones más emotivas.

Bangkok está dividido por el río Chao Praya, su espina dorsal, y del cual dependen para casi todo sus habitantes y visitantes.

Nosotros nos alojamos en el Hotel Millenium Hillton, a orillas del río, por lo que todos los días lo cruzábamos para visitar ambas zonas de la ciudad. Desde la enorme ventana de nuestra habitación se veía el río, y era alucinante sentarte a las 6 de la mañana en la repisa del ventanal y ver como amanecía y las luces se reflejaban en el agua.

El hotel era muy lujoso, tenía una cafetería en la última planta donde acabábamos las noches observando los altos edificios de Bangkok. Y una piscina infinita que…uffff

Y no podía ir a Tailandia sin que “me pisasen” las tailandesas. Así que pedimos un masaje tailandés en la habitación. Y son tal como se ven en la tele, jajaja, se suben encima, y te presionan con manos, pies, rodillas, antebrazos…Lo que me llamó mucho la atención es que intentaban no tocarte directamente con la mano, siempre ponían una toalla en la zona que iban a presionar para tocar la toalla y no a tí.

En cuanto al idioma, en hoteles, tiendas y bares hablaban inglés así que no había problema. Pero con la gente “de la calle” o comercios muy metidos en la ciudad, frecuentados sólo por nativos era bastante complicado porque sólo hablaban tailandés.

En Bangkok puedes encontrar la zona rica…pegada a la extremada pobreza de muchos de sus  habitantes, zonas claramente diferenciadas a sólo unos pasos de distancia.

Pero la gentileza y amabilidad de sus habitantes hace que eso quede en segundo plano. Personas muy respetuosas, educadas y dispuestas a ayudarte en todo. Eso es lo que más me cautivó de este país, el ambiente, el trato, la tranquilidad…te hace sentir bien en todo momento.

Visitamos ambas zonas, y cada una tenía algo bonito. También me llamó la atención el barrio chino, tan pintoresco lleno de puestos, tiendas, vendedores ambulantes…

Y lo mejor, los mercadillos nocturnos, ¡¡me fascinaron!! es algo muy típico de la zona, los mercadillos nocturnos, donde puedes encontrar desde una suculenta langosta, hasta una camiseta, un cuadro, un grupo de música tocando…el ambiente era ideal.

Y sobre todo como llegábamos a ellos…¡¡en tuk tuk!! el medio de transporte típico en la ciudad, son motos con 3 ruedas y una especie de toldo, muy coloridos que hacen de taxi a turistas y locales. El tráfico es Bangkok es mucho, y estos tuk tuk se meten por donde sea, así que te ahorran mucho tiempo al cruzar la ciudad. ¡¡Las risas que nos echamos en los trayectos valieron la pena!!  eso sí, pacta el precio antes de subir.

Y la comida, ¡¡acabo gustándome!! Yo tengo que probar la comida típica de país donde voy, porque para ir a un burguer lo puedo hacer en casa. Su comida es muy diferente, bastante picante, y la verdad que muchas veces no sabíais ni lo que comías. En Tailandia cocinan serpientes, ratas, perros….y también mucho pescado aunque diferentes a los nuestros.

Y qué decir del trato de Oriflame…no tengo palabras para describirlo. Esos sueños que tenemos de pequeños, donde somos el príncipe o la princesa del cuento, donde todos nos admiran e idolatran, donde todo es perfecto a nuestro alrededor…pues esa sería la descripción perfecta de cómo Oriflame te hace sentir en estos viajes de incentivo: “la princesa del cuento”.

Los mejores restaurantes, los mejores hoteles, hasta los más mínimos detalles están cuidados al 100%. Cenamos en un barco de lujo, tuvimos excursiones geniales, una cena de gala más que alucinante…

Fuimos 7 países a la Conferencia de Tailandia, y tuvimos juntos alguna cena y reuniones. Conoces nuevas formas de trabajo, compartes opiniones, y conoces gente excepcional.

Y otro de mis sueños conocer a Magnus Brännström, tengo admiración por este hombre, presidente de la federación mundial de asociaciones de venta directa. Qué forma de hablar, de transmitir…fue alucinante poder estar en una de sus charlas y conocerlo en persona.

Y después de unos días llenos de excursiones, cenas de gala, conferencias…nos fuimos al hotel Sheraton Resort y Spa en Hua Hin, para tener unos días de total relax y desconexión.

Desde la terraza de la habitación entrabas directamente en la piscina, la cual rodeaba completamente el hotel, conectando con el resto de habitaciones, las zonas de ocio…y acabando en la playa. Unos días en un sitio así, ¡¡te hace volver con las pilas cargadas a tope!!

Y llegó el día de volver a la realidad…

Me encanta viajar, pero cuando paso una semana fuera de casa sin mi gente mi rutina…¡¡siempre estoy deseando volver!! pues esta vez…me hubiera quedado en TAILANDIA 😉

Si queréis saber más sobre Oriflame, como conseguir estos viajes….déjanos tu mail y te explicamos:

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